Errores de secar la ropa dentro de casa

errores de secar la ropa dentro de casa

Los errores de secar la ropa dentro de casa

Seguramente llevas haciéndolo toda la vida, en particular durante el otoño y el invierno. Descubre cuáles son los errores de secar la ropa dentro de casa y los riesgos en los que incurres.

Un grupo de investigación escocés dedicó todo un estudio a este hábito ampliamente difundido por la fuerza de las estaciones lluviosas y húmedas, tanto como por el consumo eléctrico que supone secar la ropa.

Entre los resultados, destacan dos cuestiones: por un lado, constituye un riesgo para la salud; por otra parte, demanda más energía de la calefacción doméstica.

En resumen, la construcción ineficiente de las casas actuales favorece que los ambientes acumulen humedad y, al tender la ropa, se aumenta en casi 2 litros, mejorando las condiciones para la proliferación de ácaros y esporas de moho.

Para salir de esta situación, será conveniente abrir las ventanas, por lo que se generará un mayor consumo de energía en calefacción que, a su vez, ayuda a acelerar el proceso de secado de las prendas.

Con todo esto, es probable que no pienses en volver a abrir el tendedero dentro de casa, pero aún así, cuando no tienes otra opción que terminar de secar dentro de casa, evita cometer estos errores:

  • Tender la ropa sin centrifugarla. Lo mejor es que, después del programa de lavado completo, vuelvas a pasar el programa de centrifugado.
  • Tender sin separación. Lo más recomendable es que utilices una separación de doble hilo o cuelgues las prendas en perchas, así permites que circule algo de aire entre la tela.
  • No sacudir las prendas. Aún con un doble centrifugado, sacudir la prenda ayuda a minimizar las arrugas y evitar que se acumule humedad en los pliegues.
  • Colgar las prendas al derecho. Recuerda que, sobre todo los vaqueros y otras prendas de algodón, es preferible colgarlas del revés para que el aire circule entre las costuras.
  • Dejar el tendedero en una habitación cerrada. La ventilación es indispensable y, si es posible, algo de sol.

Para evitarte todos estos quebraderos de cabeza, espacio, tiempo y energía, encuentras soluciones adecuadas para cada tipo de prenda en las secadoras industriales de lavanderías autoservicio La Wash.

En nuestras lavanderías autoservicio La Wash aprovechas todas las ventajas de las secadoras industriales, con capacidad para hasta 19 kg y, en unos cuantos minutos, te llevas toda la ropa completamente seca y lista para guardar.

¿Qué es una secadora de condensación?

¿Qué es y cómo funciona una secadora de condensación?

La tecnología de secado ha avanzado significativamente, en lo que se refiere al uso más eficiente de la energía con las secadoras de condensación.


Son muchos los motivos por los cuales tender la ropa no es una opción, entre otros:

  • Falta de espacio donde poder tender.
  • Edificios donde está prohibido ubicar el tendedero en fachada.
  • Tiempos ajustados de recambio de las prendas, sobre todo en los blancos en alojamientos turísticos pequeños.
  • Ciudades o municipios donde la humedad ambiente es prácticamente una constante en ciertas épocas del año o de forma constante.

Cuando se trata de piezas textiles grandes, como edredones, sábanas y toallas, es importante elegir el secado correcto para evitar que las prendas se deterioren o favorezcan la aparición de olores y manchas.

¿Cómo funciona una secadora de condensación?

Entre las opciones de tecnología para el secado, las secadoras de condensación ofrecen múltiples ventajas que radican en su funcionamiento.

En el interior de la secadora de condensación el aire es calentado a través de resistencias eléctricas y enviado al tambor; después de pasar por las prendas, el aire con humedad pasa por un intercambiador donde es des-humectado para volver a enviarlo al tambor; en el intercambiador hay aire del exterior, por lo que la humedad se condensa y el agua cae a un recipiente.

Las temperaturas que pueden alcanzar las secadoras de condensación pueden superar los 70 grados, lo que asegura un secado rápido y en profundidad, que elimina eficazmente ácaros y hongos además de garantizar la persistencia del aroma a suavizante por más tiempo.

En La Wash contamos también con la más avanzada tecnología en secadoras de condensación, tanto en los establecimientos de la franquicia como en los programas de alquiler de equipamiento de lavandería, que nos permiten asegurar la máxima eficiencia con menor gasto de electricidad y mantenimiento de maquinaría.

Tiempos en las secadoras de ropa según los tejidos

Tiempos en las secadoras de ropa según los tejidos

¿El secado te ha encogido la ropa? A todos nos ha pasado alguna vez. 

Y es que las máquinas secadoras tienen distintos programas y temperaturas que vale la pena conocer para estimar cuáles y durante cuanto tiempo hemos de utilizarlos según los tejidos.

Las máquinas secadoras de ropa son una gran ventaja, sobre todo en ubicaciones donde el clima muy húmedo y lluvioso demora mucho la ropa en el tendedero, pero también cuando prefieres o necesitas tener la ropa seca para guardarla en un unos cuantos minutos.

Sea porque haces el lavado en casa y llevas a secar, o bien porque haces toda la colada en la lavandería autoservicio, las máquinas tienen diferentes programas para cuidar cada tipo de tejido.

Selección de programas, tiempo y temperatura de secado

Así como ocurre con los programas de lavado, para meter la ropa en la secadora conviene separar tanto colores como tejidos para evitar que algunas de las prendas terminen por dañarse irremediablemente.


Según el tipo de material de la prenda, el tipo de secado más conveniente:

  • Algodón: Entre ellos, toallas, sábanas, cortinas, algunos vaqueros, y prendas de lino. Se emplea en cargas máximas, temperatura media y ciclos de 10 minutos, pues se trata de tejidos resistentes y que secan rápidamente.
  • Mix de algodón: La mayor parte de las prendas tienen más de un material, que suele incluir un porcentaje de algodón y otros materiales, como elastano en el caso de los vaqueros, por lo que este programa es un poco más suave que el de algodón, con menos temperatura o en frío, aunque con el ciclo de 10 o hasta 15 minutos.
  • Sintéticos: Las prendas con porcentajes bajos de algodón necesitan más tiempo de secado y menos temperatura, pues los tejidos podrían resultar dañados por el calor.
  • Lanas: Son prendas que secan rápidamente aunque la temperatura podría arruinarlas, por eso se recomienda temperatura baja a media por no más de 5 minutos.
  • Delicados: Las prendas con terminaciones delicadas, como vestidos y trajes, así como ropa interior, suelen destinarse al secado al aire libre, lo que normalmente se indica en la etiqueta de la prenda.
  • Nórdicos y otras prendas rellenas: necesitan bastante tiempo de secado, con ciclos o por al menos 30 minutos a temperatura media o alta, según el tejido de la cubierta.

Las secadoras industriales de los establecimientos La Wash ofrecen la posibilidad de elegir tiempo y temperatura para cada tipo de prenda con capacidad para hasta 19 kg.


Lleva a secar toda tu ropa y textiles del hogar para tenerlos completamente secos en menos de 30 minutos.

Lavadoras y secadoras industriales

Lavadoras y secadoras industriales

Lavadoras y secadoras industriales de ropa te esperan en la lavandería

Cuando se habla de lavadoras y secadoras industriales de ropa con frecuencia se suele pensar en esas grandes máquinas que se ven en las lavanderías industriales, pero lo cierto es que también existen máquinas industriales con un tamaño algo más pequeño, que son las que se suelen utilizar en las lavanderías autoservicio.

Está claro que las lavadoras y secadoras industriales de ropa son las grandes protagonistas en los establecimientos de lavandería automática. De su buen funcionamiento depende en gran medida la satisfacción del cliente.

Lo normal en los locales de lavandería es que el cliente encuentre a su disposición lavadoras y secadoras de diferentes capacidades. Es frecuente que haya máquinas con capacidad desde 8 hasta 19 kilos.

Se trata de ofrecer al usuario de este tipo de establecimientos una máquina que se adecue a sus necesidades de lavado. Hay que tener en cuenta que entre los usuarios de lavadoras y secadoras industriales de ropa hay quienes sólo quieren lavar una prenda grande como un edredón, pero también hay quien acude con toda la colada semanal de la familia y quiere lavar y secar su ropa en el menor tiempo posible y de forma económica.

Estas máquinas están sometidas a un uso intensivo, por eso es imprescindible mantenerlas en buenas condiciones. Las revisiones periódicas son esenciales, pero también hay que cuidar la higiene.

En establecimientos como La Wash las lavadoras y secadoras se higienizan a diario, para ofrecer la máxima calidad a los clientes y para prolongar la vida útil de estos aparatos.


La facilidad de uso también es esencial en estas máquinas, ya que el cliente que acude a una lavandería no quiere complicarse la vida, por eso los diseños actuales apuestan por modelos lo más sencillos posible, tan fáciles de manejar que hasta un niño podría hacerlo.

¿Cómo ahorrar con las lavadoras industriales?

Una buena elección de productos y bajar la temperatura del agua te ayudarán a ahorrar al hacer la colada en lavadoras industriales.

Ahorrar con las lavadoras industriales

Las lavadoras industriales tienen una gran capacidad de carga y en consecuencia gastan una importante cantidad de agua y electricidad en cada ciclo de lavado. Sin embargo, también hay trucos que pueden ayudar a ahorrar al usar estos dispositivos.


La primera cuestión importante para ahorrar en el uso de lavadoras industriales es elegir un producto de calidad. Confiar en una marca de reconocido prestigio y con amplia experiencia en el sector es una buena manera de garantizarse que desde el principio se va a conseguir el mayor ahorro posible.


La temperatura del agua es uno de los factores que más influye en el consumo energético de una lavadora. Lavar las prendas a temperaturas por debajo de los 60º C no sólo ayuda a ahorrar, sino que además protege mejor los tejidos, que se degradan antes si se exponen constantemente a altas temperaturas.

En las lavadoras industriales deberían usarse detergentes industriales. Estos productos permiten lavar mejor con una menor cantidad de producto y además al comprarse en grandes cantidades resultan más económicos que los detergentes tradicionales. De esta forma, cada vez que se pone una lavadora se está ahorrando.

Con la lavadora industrial ocurre lo mismo que con las de uso doméstico, existen diferentes modelos con diferente clasificación energética. Dado que este tipo de dispositivos van a estar sujetos a un uso intensivo, lo más recomendable es hacer una inversión en lavadoras de alta clasificación energética. Aunque en principio cuestan más, ese precio pagado de más pronto se amortiza a través del ahorro energético que se consigue.

Para el consumidor la lavadora industrial también es una buena forma de ahorrar en casa. Puesto que el precio de lavar un kilo de ropa en una lavandería autoservicio es de apenas unos céntimos, mientras que hacer ese mismo lavado en casa resultaría mucho más costoso.

Lavadoras industriales ¿cómo reconocerlas?

lavadoras industriales

Las lavadoras industriales se han hecho populares en los últimos años gracias en gran medida al incremento de la presencia en los paisajes urbanos de las lavanderías autoservicio.


Aunque se suele pensar que las lavadoras industriales deben tener necesariamente una gran capacidad de carga, lo cierto es que hay modelos que tienen una capacidad más moderada. Son las que se usan por ejemplo en los establecimientos de lavandería.


Lo primero que nos ayuda a reconocer si estamos en presencia de una lavadora industrial es precisamente esa capacidad de carga de la que hablábamos. Los modelos más pequeños suelen lavar unos 10 kilos de ropa, mientras que los modelos más grandes pueden tener una capacidad por encima de los 50 kilos.

Su tamaño es tan diverso para poder prestar un servicio de lavado eficiente que permita hacer un uso inteligente del agua. En las lavanderías automáticas hacen falta lavadoras grandes, pero no tanto como para que no resulte rentable su uso. Precisamente por ello, las lavadoras industriales que hay en este tipo de establecimientos suelen tener una capacidad de entre 10 y 20 kilos de carga.

Otro aspecto que ayuda a identificar estos dispositivos es que su estética es más robusta que la de una lavadora doméstica. Algunos modelos no cuentan con botón de comienzo del ciclo de lavado, ya que funcionan de forma remota, en conexión con la máquina de pago. Es decir, que cuando el cliente hace el pago en la caja central, la lavadora se pone automáticamente en marcha en el programa previamente seleccionado.

El consumo de agua también es significativo para ayudar a localizar este tipo de lavadoras. Al estar preparadas para un uso mucho más intensivo, su consumo de agua es más eficiente, al igual que el consumo energético. Estas lavadoras están pensadas para obtener buenos resultados de limpieza a la vez que se ahorra.

Diferencias entre una secadora industrial y una doméstica

¿Cuáles son las diferencias entre una secadora industrial y una doméstica?

La secadora es uno de los electrodomésticos que más incertidumbre genera por el elevado coste energético que supone ponerla en marcha. Precisamente el coste del proceso de secado es una de las diferencias entre una secadora industrial y una doméstica.

A día de hoy el número de hogares que disponen de una secadora doméstica sigue siendo reducido. Al elevado coste de estos electrodomésticos hay que sumar que cada proceso de secado supone un importante gasto energético. Además, la gran mayoría de las secadoras domésticas tardan demasiado tiempo en secar la ropa.

En las lavanderías autoservicio se ha optado por instalar secadoras industriales, cuyo uso ofrece un mayor número de ventajas. Una de las diferencias entre una secadora industrial y una doméstica es que la secadora industrial tiene mucha más capacidad de carga. De forma que en cada ciclo de lavado se seca más ropa, ahorrando así tiempo y dinero.

Aunque sean más grandes y tengan más capacidad, las secadoras industriales han sido diseñadas para poder trabajar de forma más intensiva con un menor consumo energético. De forma que al usarlas estamos ahorrando energía, lo que a su vez se traduce en un menor volumen de emisiones nocivas a la atmósfera.

Cuando se usa una secadora lo que se busca principalmente es ahorrar tiempo y conseguir que la ropa se seque antes y es aquí donde encontramos otra gran diferencia entre las secadoras industriales y las secadoras domésticas, ya que las primeras tardan mucho menos tiempo en secar la ropa, haciendo que el ahorro de tiempo sea verdaderamente notable.

Las secadoras domésticas están pensadas precisamente para un uso doméstico y por eso su ciclo de vida es corto, de unos 5 a 7 años. En el caso de las lavadoras industriales, están pensadas para un uso mucho más intensivo y su ciclo de vida es mayor.

Importancia de las secadoras industriales

Las secadoras industriales son una parte muy importante dentro del proceso de hacer la colada, ya que permiten el secado de las prendas lavadas en apenas unos minutos.


Las secadoras domésticas nunca han sido electrodomésticos demasiado populares por el espacio que ocupan en casa y por el gran gasto energético que hacen. Sin embargo cuando hace mal tiempo una secadora puede llegar a ser muy útil, ya que nos ahorra el tener que estar pendientes de que la ropa no se moje si llueve y nos evita tener que acabar tendiendo en el interior de la casa.

Las secadoras domésticas no son rentables, pero las secadoras industriales si lo son. Este tipo de electrodomésticos los encontramos en las lavanderías autoservicio y pueden facilitar al máximo la labor de hacer la colada, reduciendo además el tiempo que invertimos en esta tarea.

Las principales ventajas de la secadoras industriales son que tienen una mayor capacidad de carga de ropa mojada y que tienen mayor potencia a la hora de succionar la humedad. Es decir, que podemos introducir en ellas una cantidad mucho mayor de ropa que en una secadora convencional y además el tiempo que tarda la ropa en secarse es menor, lo que se traduce en un notable ahorro de energía y de dinero. Ese menor consumo energético se traduce además en menos emisiones nocivas a la atmósfera.

Las lavanderías autoservicio cuentan con lavadoras y secadoras industriales que hacen mucho más sencillo y económico el proceso de hacer la colada. Lavadoras y secadoras admiten más cantidad de ropa que sus homólogos domésticos, lo que además de un ahorro de dinero implica un ahorro de tiempo. En uno de estos establecimientos podemos lavar y secar la ropa en apenas sesenta minutos, un tiempo en el que en casa no habríamos concluido ni un ciclo de lavado.